miércoles, 23 de noviembre de 2011

Atlas busca refuerzos sin dinero a préstamo o de Trueque No alcanza para mas

Souvenirs de los deportes            23 de noviembre  2011
Por Juan Antonio Nava
Atlas busca refuerzos sin dinero solo trueques y prestamos
Tomas Boy de gran jugador a provocador para su causa y luego de burla con ironías
El asunto del clembuterol del español contador se maneja con ética y profesionalismo del presunto dopaje 


Atlas busca  refuerzos que completen la gesta heroica de alejarlos del descenso, para que la afición no los queme en leña verde a los directivos, y al mismo tiempo se clasifique a la Liguilla, para darle una alegría a sus fieles seguidores.
Sin embargo, los directivos de Atlas buscan a ese refuerzo sin ofrecer dinero en la operación. Así como Carlos Martín del Campo se presentó en el campamento de América para ofrecer trueque de futbolistas, ahora la directiva rojinegra busca atraer jugadores a su plantilla a cambio de préstamos o intercambios por elementos de su plantel que todavía pueden ser material de negociación con la etiqueta de la antes brillante cantera atlista. Pero la verdad es que los rojinegros no tienen dinero para refuerzos.

El descaro de un tipejo  sangrón e irónico

No hay figura más pedante en el futbol mexicano que la de Tomás Boy.
El entrenador del Morelia con titulo de Italia  disfraza en una supuesta pasión con la que vive su condición de gente de futbol, las bajezas de un vulgar provocador, un valentón que además está muy lejos de haber dado los resultados que seguramente ha prometido a quienes lo han contratado como director técnico.
Se quiere pasar de listo nuevamente este hombre, ahora con la historia que lo involucra de forma evidente en la expulsión del jugador del Cruz Azul, Fausto Pinto, en el partido de ida de los cuartos de final.
Resulta que él no dijo nada que provocara una reacción en su adversario, resulta que está bien, que es legítimo que un entrenador se acerque a la línea de la cancha a recriminarle a un jugador, a gritos, que está fingiendo una falta. Resulta que la molestia de Boy fue contra el cuerpo médico del Cruz Azul que casi “lo atropella” al invadir “su área técnica” para acudir a ayudar a Pinto. Pero el video muestra a un hombre que señala con vehemencia a su adversario derribado, muestra a un entrenador conminado por el cuarto árbitro a retirarse a su banca.
Qué desfachatez la de Tomás Boy, al percatarse de que su provocación generó resultados para su causa, pues en cuanto vio que le mostraban la roja a Pinto se mostró satisfecho, se debe estar riendo de todos.
Estos vivales sobran en el futbol mexicano. Como tampoco son necesarios, hay que decirlo, un jugador desconcentrado, incapaz de controlar su enojo como Fausto Pinto. Y un árbitro, como Mauricio Morales, perdido en un protagonismo ofensivo, desde la forma en la que con uno de sus dedos llama al árbitro central y literalmente le ordena que expulse a Pinto.

Somos un país utópico  y nos manejamos como tal, basta ver cómo se está manejando el asunto del Clembuterol del ciclista Alberto Contador en España, y cómo lo manejaron aquí la FMF, nuestras autoridades e incluso las mismísimas autoridades internacionales, para darnos cuenta de la diferencia entre seriedad y ética tanto personal como institucional de quienes están haciendo un trabajo intenso y serio de investigación a favor o en contra del presunto dopaje del español, mientras que aquí todo fue desmadre, influencias y mentiras.

                        Atlas en un torneo como para olvidar se prepara para el siguiente para el Apertura 2012

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